lunes, diciembre 19, 2005

Ella...

solía sentarse junto a la ventana por las tardes. observaba desde allí el ir y venir de la ciudad que no se sabía observada, que se perdía en su rutina y que no veía, no escuchaba. pero ella, desde su pequeña ventana de marco azul era como un dios casi omnipresente. se sentaba y a través del vapor azucarado de su taza caliente de té escogía una calle al azar y luego a un transeúnte o una pareja o un grupo de personas y comenzaba a imaginar qué podría estar pasando por sus mentes en el preciso instante en que ella comenzaba a beber su té y bajaba por su garganta hasta teñir su estómago. como escribir cuentos, guiada por personajes que se mueven solos y se pierden siempre al doblar la cuadra. entonces es el momento para escoger otra calle y empezar de nuevo. y ella imagina de qué conversan y a dónde van e inventa historias mezcladas con recuerdos de una juventud pasada y una infancia casi olvidada entre cerezos en flor y una abuela rezongona. ahora es un mendigo y pide monedas en la esquina, la joven estudiante de arte con sombrero ridículo le da unas cuantas que saca distraída de su abrigo largo, que no la abriga, pero le combina exquisitamente con los zapatos. ella agradece moviendo la cabeza y se rasca la barba cargada de historias y manchada de sopa de hace 3 días. después es ése niño que va corriendo con su mochila colgando del brazo derecho. va atrasada a tomar once con su madre que hoy hizo panqueques, si no se apura sus hermanos se los comerán todos y tendrá que esperar hasta la próxima semana, cuando sea nuevamente día de panqueques en casa. y así va, de calle en calle hasta que se cruza con el marco azul de su ventana, entonces se acaban las historias y ella se acomoda en su sillón para beber el último sorbo de su ya no tan humeante té. en ese momento se encienden las luces de la ciudad, como las luces que se encienden en el cine al terminar la función. ella se levanta, trabajosamente como todas las tardes extrañando la energía de sus 20 años, ya tan distantes en tiempo y en memoria.

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