lunes, enero 09, 2006

El caso es que me aburro


como ostra, suponiendo que las ostras se aburren.
quizás lo pasan más chancho que nosotros con love parade en la alameda. después de todo, en el mar la vida es más sabrosa.

y me aburro_ el aburrimiento provinciano es más categórico y aplastante que el capitalino, eso lo aseguro. acá no hay museos, no hay love parade, no hay eurocentro ni paseo ahumada ni providencia, no hay alameda kilométrica para descubrir ni callejones de arquitectura exótica para croquear. aquí hay sol y cerros, pájaros por montones y de familias distintas, hay avispas y muchas hormigas en todos lados, hay un silencio tan extenso y sostenido que puedes oír hasta tus más susurrantes pensamientos. eso no siempre es bueno. no, no siempre.

y me acuerdo de mil cosas por minuto, como flashes, como si de nuevo lo estuviera viviendo. qué bueno sería tener una máquina del tiempo! pero no, por ahora al menos. así que me conformo con este aburrimiento que estoy viviendo... ha llegado la hora de hacer algo al respecto.

usted no me debe nada, no se preocupe
guárdese el vuelto, para que se acuerde de mí de vez en cuando
yo me quedo con estas pocas cosas,
por ahora me basta.
no, no me sobra...

a pesar de todo_ tanto mucho muy feliz...!

1 comentario:

JORGEMAULEN dijo...

podrias empezar creando una calificación para los tipos de pajaros y las hormigas, y contar cuantos tipos de susurros del viento hay, cuantos tipos de sombra genera el sol..en eso podrias ocuparte...en crear una museología de lo que a nadie parece importarle