martes, abril 25, 2006

Cómo le explico?


No es sólo eso, son todas las cosas. Como un mix de comida chatarra pasado por licuadora, sólo que soy yo misma la pasada por la licuadora...
Así no se puede. Me retiro indignada a dar una vuelta a la plaza para procesar todas las cosas de a una, a ver si las puedo pasar con agua. O con coca-cola.
Y viva el consumismo y esas vainas!
Eso que usted hizo, no se hace! Pero en las cosas del corazón, no manda marinero. Porque camarón que se duerme, mona queda.
A pesar de que entiendo sus motivos (o la posible falta de ellos) no me quedo más tranquila. Más bien me atraganto en suspiros. Han sido muchas cosas en pocos días y lo que me dice, tal como en la teleseries: "abre viejas heridas".
Para estas cosas del amor no hay parches curita. Al final que ni sé si es amor, ni se le parece. Es más bien que atenta usted contra mi orgullo. Porque yo en su caso, también lo hice. Y se siente feo después. Ojalá usted se sienta mal. Muy mal. Menos que eso, no me sirve.
Mejor me largo donde no me alcance nada de esto. La vida es tanto mejor con un helado de menta y pistacho en la mano...

Y me hace tan mal el café!

No hay comentarios.: