
Tampoco pretendo que lo hagan, pero cuando vienen con su "vale por un abrazo compasivo" me dan ganas de salir huyendo... o morir de risa. Lo que salga primero.
No me diga que ya vendrán tiempos mejores, porque ya son bastante mejores. Sábado de funerales y de comida italiana, de coronas de flores y pasta por montones.
No sufro de amores ni de olvidos, por eso son tiempos mejores que otras veces. O que todas las otras veces de primavera otoñal, o como sea.
tengo un dolor de oídos que no me deja pensar bien las cosas. Se me pierden las respuestas que no quiero saber de todas formas. Como burbujas de Quix en verano, que se estrellan contra el suelo o las ventanas, como nos estrellamos nosotros contra la verdad irrefutable. Los hechos, los hechos. A veces creo que están ahí para recordarnos que somos desechos. Quizás lo que sobró de algún mal sueño de alguien. De Nadie. De nada. Gracias.
Me acordé que yo quería ser Tadao Ando, no tan famosa, sí tan lúcida, creativa, genial. No me resulta. Pero Karen está bien, me gusta. No todas las veces, pero más que a veces. Digamos, casi siempre. I'm clever. Y huelo bien. Lo tengo todo.
Me acompaña a dar un paseo? Podríamos cantar canciones que no nos sabemos. A mí me parece un plan perfecto, de ésos como para salir a bailar a medianoche o cantar serenatas escondidos en el baño.
Cuéntame un cuento y yo te regalo una canción.
Las promesas son para romperlas, como las reglas, pero más dolorosas. Aunque no siempre.
Promete sólo aquéllo que estés dispuesto a romper.
Cántame las canciones que no se inventarán jamás. Así todo es más emocionante. Así todo es más invernal. Para la ocasión. Como vestido dominical.
De funerales y spaghetti. De ésos yo ya tuve demasiado.

Cuando tenía 5 ó 6, pensaba seriamente en la posibilidad de ser bombero o enfermera. Cualquier cosa que, visto ahora, pareciera emocionante y altruísta, claro que en esos momentos sólo pensaba en lo emocionante de apagar incendios y poner inyecciones o parches curita.