miércoles, mayo 03, 2006

Yo iba a ser bombero...

Cuando tenía 5 ó 6, pensaba seriamente en la posibilidad de ser bombero o enfermera. Cualquier cosa que, visto ahora, pareciera emocionante y altruísta, claro que en esos momentos sólo pensaba en lo emocionante de apagar incendios y poner inyecciones o parches curita.

Resulta que la vida se pone un poco más complicada a medida que pasan los años. No basta con salvar vidas, además tienes que pensar en mantener una familia o mantener tus exóticos gustos que surgen con el tiempo.

A los 14 debes pensar como persona responsable que va a dar la paa o psu (lo que sea) en un tiempo más, para entrar en una universidad. Eso de "tener un título" se convierte en la máxima prioridad (como el petróleo de Irak para Bush).

Yo estudié en un colegio de monjas, de ésos de puras niñas, donde te preparan para ser una "señorita bien". En 5º aprendí a bordar, en 6º a tejer y en 1ºmedio a poner la mesa. De eso, hoy sólo rescato que los tenedores van a la izquierda y el cuchillo a la derecha.
Es contradictorio; por un lado te preparan para ser el ama de casa perfecta; pero por otro, te meten en la cabeza la idea de ser profesional independiente y, por sobre todo, competitiva. Sí, te terminan lavando el cerebro. La sociedad jala muy fuerte.

Poco a poco, me fui dando cuenta que el ser bombero de tiempo completo no iba a comprarme un auto, ni la casa, ni la ropa. Admitámoslo: nadie quiere morir de hambre (o transar el i-pod y el departamento propio)
Además, el traje rojo no es muy sexy. No importa lo que las películas porno digan al respecto.

Primero crees en el Viejo Pascuero, hasta que un día descubres a tus padres metiendo los regalos furtivamente a la casa. Primero quieres ser bombero y después te das cuenta que sería mejor ser arquitecto, eso pagaría tus gustos y te daría estilo. O quizás ingeniero o, por qué no?, periodista. Que tampoco está tan mal trabajar en un diario o una revista. Probablemente serás cesante largos períodos de tu vida, pero el cartón en la mano parece darte la seguridad (o la ilusión... al menos) de que no tendrás que pararte en la esquina a pedir dinero con un tarrito que diga "bombero, chico bueno"

Y, al final, puede que nunca dejes de querer ser bombero. Sólo que haces una escala para cumplir con las formalidades de la sociedad, antes de, por fin, enfundarte en tu traje rojo y partir a apagar incendios.

1 comentario:

Eterno aprendiz dijo...

Yo pensé en ser Carabinero. Luego de ir a visitarlos un dia 27 de abril quedé fascinado. No me duró mucho.. creo que me duró hasta 1º básico xD!! Al igual que tú pensé que no bastaría para mantenerme. Te resultaba emocionante poner parches curita? jajaja Niña.. fuiste inocente? o lo eres?

Con eso del viejito pascuero creo que en parte muere algo de ilusión. Pero la que nunca sea agota es la ilusión de tener una sabrosa vida Debajo del Mar... :D

¿Qué estaba haciendo a las 12 de ayer? .. taba bailando en la U .. Eja!

Saludos desde la capital!
y la veré en la U? ajaja.. broma. yaa
Shiau!